A 25 años del título del Depo en el TNA

Un aniversario que nunca se olvida, un recuerdo que tiene un gran lugar en la memoria deportiva de muchos. La emoción llegó un 14 mayo, pero uno días antes ya estaban casi armadas las valijas, repletas de ilusión y la meta era tener el último viaje. ¿El destino? General Pico, el “Gigante de la Avenida”, el escenario del siempre también recordado Sportivo Independiente. La serie estaba 2-0 a favor luego de dos duras batallas y faltaba un triunfo más. Y se logró.
Hace 25 años, el Depo lograba un hito para el básquet del club y de la zona: cerraba con un 3-0 la final ante el “rojo” pampeano, se consagraba campeón del Torneo Nacional de Ascenso (hoy Liga Argentina) y ascendía al torneo Superior de la Liga Nacional, competencia que aún tiene una gran huella “naranja”, por planteles, campañas brillantes, grandes triunfos y recordadas noches.
El día del festejo sin fin arrancó en la noche del 14 de mayo, con la “chicharra” aún sonando, el tablero marcando el 92-86 para los dirigidos por Pablo Coleffi y un puñado de jugadores abrazados, mezclando sonrisas con lágrimas y gritos.
Pero el camino comenzó en el aún invierno de 1992, en silencio, con el armado de un plantel de bajo perfil que tuvo su punto de arranque el 2 de octubre, en la Comarca Petrolera neuquina, con el debut triunfal (100-88) ante Petrolero y siguió con una brillante campaña.
Pasan los años y los protagonistas siempre dicen lo mismo: “No se armó un equipo para ascender, sí para ser competitivos, pero en poco tiempos nos entendimos muy bien y ya en los playoffs estábamos muy bien”.
Con un récord de 25 triunfos y 12 derrotas, el Depo fue el mejor del TNA, el mejor entre 16 equipos. En un certamen duro, lleno de figuras y grandes planteles. Con una fuerte localia en el poli municipal (hoy Gimena Padin), Roca le dio batalla a todos y el sueño de ascenso se fue alimentando juego tras juego.
Fueron noches mágicas, de color y calor, con grandes partidos, con grandes alegrías.
Con el objetivo de la permanencia asegurado, la meta fue ir partido a partido. En octavos, los “naranjas” dejaron en el camino al Olímpico de los experimentados Esteban Camisassa y Miguel Cortijo (un bombazo de casi mitad de cancha de Leandro Ginóbili silenció La Banda y evitó el quinto juego); en cuartos fue un duro 3-2 ante Pico Fútbol y en semifinal otro apasionante 3-2 ante el poderoso Deportivo Madryn de Mario Milanesio, Manuel Forrest y José Luis Malemacci.
Y la brillante final, con triunfos 101-82 y 82-81 en casa y el ya anunciado 92-86, el del festejo ante el equipo de Pablo Lamare, Carlos Bualó y Michael Wilson.
Darryl Parker fue el goleador del equipo con 607 puntos; Leandro Ginóbili metió 597 con 102 “bombazos” de tres; Leopoldo Ruiz Moreno (587) comenzó a ser noticia seguido a nivel nacional con sus penetraciones y jugadas espectaculares; Diego Casemayor (462 y 122 rebotes) dio batalla en los dos aros, al igual que Eduardo “Pájaro” Mazzella (374) y Fabián “Burro” Crivaro (329); Fabián “Chino” López (411) fue el sólido conductor y los más chicos ayudaron en todo. Desde Eduardo “Cachorro” Martínez (31 puntos), pasando por Paulo Graffigna (14), Ariel Lima (2), Alejandro Palmieri (36), Martin Soria (2), Tomás Pagano (9) y Luis Emiliani (0).
Coleffi fue el conductor, pero con un gran cuerpo técnico, desde Mario Spada, pasando por la preparación física hasta llegar al utilero. La fuerte presencia dirigencial, el apoyo empresarial, la ayuda de muchos colaboradores y el gran respaldo de la sociedad en las tribunas. Fueron muchos nombres, fueron muchos los que aportaron su granito de arena para hacer posible algo que siempre vivirá en el recuerdo de los “naranjas”, de General Roca y del deporte zonal.
El tiempo dirá si la historia vuelve a repetirse. Por lo pronto, este gran recuerdo sigue teniendo un gran lugar, un merecido y respetado lugar. Hace 25 años, el Depo y su básquet se empezaban a codear con los mejores del país.